Nube de humo que atraviesas
lo más profundo de mi mente,
hermosa primavera, solsticio urgente
purificad mi alma del dolor.
Pues mientras vosotros, incansables,
por mi sangre y consciencia vagáis,
mientras que con mi razón conspiráis
yo quiero evadirme del amor.
Bastardo sentimiento es el amor,
ese que un día me hizo sentir vivo,
osado joven, audaz asesino,
profundo letargo enemigo de la razón.
Tú que arrastras a quien te acoge
hacia la más oscura penumbra,
te exhorto a que no aparezcas nunca
en lo más remoto de mi corazón.
Pues herido acaba mi interludio,
ese que bombea engaño a mi sien,
dulce néctar de ambrosía y miel,
que trastocas en amargo sabor.
Acuérdate siempre del poema
que tu antagonista escribió para ti,
demostrando que el amor en mi
macabro divertimento siempre encontró.
Alberto Romero Pita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario